El secreto para viajar ligero no es llevar menos, sino organizar mejor el equipaje. Así hacemos que cuatro días quepan siempre en una sola maleta de cabina.
1. Enrolla, no dobles
Enrollar las prendas suaves —camisetas, tejidos y ropa cómoda— ahorra espacio y reduce las arrugas. Reserva el doblado para prendas estructuradas, como una americana o una camisa.
2. Crea un armario cápsula
Elige una paleta de colores y dos pares de zapatos. Todo debe combinar entre sí: menos prendas, más conjuntos y una maleta más ligera.
3. Deja a mano lo esencial del primer día
Guarda los cargadores, los documentos y una muda limpia en el bolsillo delantero para no tener que abrir toda la maleta en la puerta de embarque.
Domina estos tres principios y podrás pasar de largo por el mostrador de facturación —y por la cinta de equipajes.

